Información:
La
llamada "Ruta de los Sentidos" se corresponde con el GR 85, que recorre
la comarca de Las Merindades, por el norte de Burgos. La etapa que
realizaremos es la octava, entre
Soncillo y
Tudanca de Ebro, en la que recorreremos lugares tan espectaculares como el Portillo Esmeril y el Desfiladero de Las Palancas.
La
ruta larga partirá de Soncillo (840 m) por la carretera N 232,
dirección Villarcayo. Giraremos a la derecha, por la BU-V-4748,
dirección Torres de Abajo. A unos 700 m, se girará a la izquierda, por
un camino hasta alcanzar un robledal y, después, ascender hasta el
Collado del Alto de la Hoya (896 m), que divide Soncillo del Valle de
Arreba.

En
el collado, se sale a la carretera BU-V-5740, para tomar, enseguida, un
sendero (izquierda, en la primera curva a la derecha), paralelo a la
carretera, Luego, seguirá por la derecha, para bajar de ladera al fondo
de la hondonada, donde se encuentra el Complejo Kárstico de Piscarciano –
Vacas – Arenas.
Pasaremos junto a la Finca La
Herradura y enseguida llegaremos a una bifurcación, continuando por la
derecha durante 1 km para llegar a la carretera BU-V-5740. Después de
500 m, se llega a las primeras casas de Hoz de Arreba (680 m), donde se
tomará una desviación,
antes de la primera casa, a la derecha.
En
este punto, Hoz de Arreba, comenzará la ruta corta. Cruzaremos la
pasarela de cemento sobre el Río Trifón y volveremos, en dirección
opuesta a la que traíamos por la carretera, hasta sobrepasar el frente
este del monte de Ladrero.
A
continuación, cambiaremos de dirección (SE), para subir entre encinas
por el estrecho valle formado por el Alto del Ladrero (izquierda) y la
Sierra de Munilla. Al llegar al collado del Alto del Alguacil (882 m),
seguiremos por el camino marcado por un cartel dirección a Munilla. A
partir de aquí, el sendero asciende en zigzag por la ladera rocosa hasta
alcanzar el Portillo Esmeril (945 m), desde donde se tienen unas
hermosas vistas, destacando al NO, justo al lado, el Pico Cielma (1194
m) y la alargada meseta del Tureña (1176 y 1177 en sus extremos)
separados entre sí por un estrecho collado (1149 m). Antes de pasar la
portilla, subiendo un sendero a la derecha, el que no tenga vértigo,
puede asomarse y disfrutar de unas vistas impresionantes.

Pasada
la portilla metálica, se bajará por un sendero, por un bosque de
cajigos, hacia el pueblo de Munilla. El paisaje que envuelve este pueblo
es realmente espectacular con la crestería de la Sierra de Munilla y,
al fondo del valle, el Desfiladero de las Palancas.

El
camino continúa entre bosque y praderas descendiendo hacia los riscos
calizos. Cuando se llega a la parte más baja, el camino tuerce hacia la
izquierda, al encontrarse con el Arroyo de la Serna. El camino se
estrecha al llegar a las rocas, introduciéndose, después de pasar una
portilla metálica, en el Desfiladero de Las Palancas (685 m) creado por
este regato en su continuo desagüe hacia el Río Trifón. Es espectacular,
con sus verticales paredes de unos cien m de altura y una anchura de
poco más de tres metros. Se atraviesa el desfiladero por el lado
izquierdo.
Al salir de él, seguiremos el camino que va
paralelo al arroyo. En el primer tramo se pasa junto a una pendiente
vaguada (izquierda). Se continúa por el camino principal, hasta alcanzar
la carretera que sube al Barrio de la Mota (izquierda),
pero no se pasará el puente sobre el Río Trifón para alcanzar las casas de Lándraves.
En
el último cruce citado, se tomará una desviación a la derecha (SE), que
cruza un puente de madera sobre el Arroyo de la Serna. Al momento, se
encontrará una bifurcación. Seguiremos por la izquierda, por un camino
que sube suavemente, a la vez que va bordeado un contrafuerte, después
de lo cual habrá que girar a la derecha. Desde este camino (antes de
trasponer el contrafuerte) se tendrá una hermosa visión de Lándraves. Al
final de un tramo por terreno despejado, se llega a una zona de espesa
vegetación, donde se encuentra una bifurcación. Subiremos por el ramal
de la derecha, entre el arbolado, por la zona de Los Cantones. Al
terminar el bosque, se cruza una valla de alambre y se llega a una campa
del Barrio de La Huerta, perteneciente al pueblo de Consortes, que
queda arriba a la derecha.
Se sigue hasta la carretera,
por un zigzag para bajar al puente que cruza el Arroyo Entrecuevas.
Dejaremos la carretera para tomar un camino herboso, que
sube
a la derecha. De vuelta a la carretera, se sigue por ésta hasta llegar a
San Miguel de Cornezuelo (715 m). Antes de entrar al pueblo, el camino
gira a la izquierda (entre los contenedores y un cerrado). Se puede
repostar agua en el pilón que se encuentra en el centro del mismo.
Después
de pasar la iglesia, seguiremos, dejando dos calles que salen a la
derecha, por un camino, que va a la izquierda, subiendo ligeramente. A
partir de este punto, se desciende por el murallón del canal formado por
el Ebro. Enseguida, se llegará a la carretera que sube a Vallejo de
Manzanedo, donde pasaremos sobre el puente del Ebro, entrando en el
pueblo de Cidad de Ebro (607 m).

Después
de atravesar el pueblo, siguiendo las señales de GR 99, el camino
asciende ligeramente, desde donde se tendrán buenas vistas del
encajonamiento del río Ebro, que queda a la derecha de la marcha.
Después de una bajada para pasar la vaguada de Las Amoladeras, se
comenzará la subida, en principio suave y con pendiente final
considerable, al Alto de Los Tornos (686 m) donde la vista a las
encajonadas revueltas del Río Ebro (Tornos de Tudanca) es espectacular.
La bajada está llena
de
piedra suelta y con pronunciadas curvas. Al final de ésta, el camino
conduce casi en línea recta hacia Tudanca. Un poco antes de entrar, a la
derecha, se verá un puente que atraviesa el Ebro.
(Resumen de la descripción de Javier Tezanos)